La quiropráctica ofrece una atención adaptada a tus necesidades. Esto es lo que puedes esperar en tu primera visita y siguientes.
El quiropráctico quiere entenderte. Conocerá tu historia personal, estilo de vida, condiciones de trabajo e intervenciones quirúrgicas.
Se realiza un examen físico completo: examen cardiorespiratorio, sistema musculoesquelético, palpación estática y dinámica, y pruebas neurológicas clásicas para evaluar el funcionamiento de tu sistema nervioso. Con esta información se define el plan de tratamiento más adecuado.
Esta etapa tiene como objetivo reducir rápidamente el dolor o síntomas del paciente, pero también establecer un tono muscular adecuado, mejorar el equilibrio y favorecer la coordinación.
La regularidad de las sesiones es mayor durante este período y varía según las necesidades del paciente. Luego las consultas se espacian rápidamente según la recuperación.
Esta fase estabiliza la columna vertebral y mantiene la mejora en el funcionamiento del sistema nervioso. Es esencial para lograr un alivio a largo plazo.
Al igual que necesitamos repetir sesiones de ejercicio para mantener el cuerpo en forma, esta fase consolida los cambios conseguidos. Las sesiones son menos frecuentes.
La fase de prevención es aquella durante la cual el paciente mantiene el bienestar y las mejoras conseguidas de forma indefinida.
La meta de la quiropráctica es que tu columna vertebral y tu sistema nervioso funcionen a su rendimiento más alto. No como un tratamiento puntual, sino como un estilo de vida saludable.
Te esperamos en C/ Argentinita 82, Almería. Sin listas de espera largas.