Como afirmaba Hipócrates: «Cuando estés enfermo, mira primero tu columna vertebral».
La quiropráctica se basa en esta premisa, utilizando una terapia manual conservadora y avalada por evidencia científica de máxima calidad para tratar las disfunciones del sistema nervioso y musculoesquelético.
La quiropráctica va al origen del problema
A menudo, el dolor se manifiesta lejos de donde está la causa real. Mediante el ajuste quiropráctico —una técnica manual, segura y sin dolor— eliminamos esas interferencias siempre desde la raíz.
¿En qué consiste el tratamiento?
El quiropráctico detecta la subluxación (una articulación bloqueada o con movimiento disfuncional) y la corrige mediante un ajuste manual seguro, específico e indoloro. Este procedimiento busca:
- Optimizar tus 5 líneas de defensa (huesos, músculos, ligamentos, discos y curvas de la columna).
- Mejorar tu calidad de vida más allá del simple alivio del dolor.
- Restaurarla comunicación entre tu cerebro y tu cuerpo.