Las claves para una espalda sana

 

En las últimas décadas hemos tenido a llevar una vida mucho más sedentaria que nuestro antepasados. El estilo de vida sobretodo en la cultura occidental ha repercutido de forma negativa en la salud y la condición física de las personas. Los trabajos que antes se realizaban de manera manual, ahora son llevados a cabo por máquinas vamos en coche, moto, subimos en ascensor en lugar de hacerlo por las escaleras, los trabajos son mayoritariamente sentados, frente al ordenador etc. Afortunadamente, en los últimos años, millones de personas han tomado consciencia de la importancia de mantenerse activos y de practicar algún deporte o ejercicio físico.

En la actualidad uno de los más demandados es el método Pilates, centrado especialmente en la corrección postural, la mejora de la masa muscular, por lo que, en consecuencia, es muy beneficioso para prevenir y combatir los problemas de espalda. Los beneficios de este método son amplios y muy conocidos, pero lo que no se conoce tanto es como se complementa a la perfección con el cuidado quiropráctico.

 

¿En qué consiste el método Pilates?

Ese método relaciona conocimientos de gimnasia, traumatología y yoga. El Pilates se basa en ejercicios de baja impacto para trabajar sobre el desequilibrio corporal. Sus objetivos son: aumentar la movilidad articular, la flexibilidad y todo eso reforzando la musculatura abdominal. La intención es propiciar la agilidad del cuerpo y el fortalecimiento de la musculatura esencial para respaldar y proteger la columna vertebral.

 

La combinación perfecta: Quiropráctica y Pilates.

Cuando se practica este método es de suma importancia saber colocar la columna en una posición correcta. El trabajo consiste en mantener la curva natural del sacro, de las lumbares, dorsales y cervicales. De este modo la persona toma consciencia de cuando la columna está en una posición correcta y cuando no lo está. Dado que el pilates se basa en esta corrección postural de la columna vertebral ¿puedes imaginar hasta donde llegan los beneficios de practicarlo y combinarlo a la Quiropráctica?
Efectivamente, los beneficios serán sumamente importantes y potentes en todo tu organismo.

La Quiropráctica se centra especialmente en la corrección de las subluxaciones vertebrales y en cómo una columna que no está sana afecta al sistema nervioso y al funcionamiento del cuerpo en general. La función del quiropráctico es ajustar la columna vertebral para restaurar los sistemas funcionales del cuerpo. Además cuando una persona recibe ajustes de forma regular y sigue las recomendaciones de su quiropráctico empieza a tomar consciencia de su postura y nota cambios en su espalda. La quiropráctica va a ayudar a las personas que practican pilates a agilizar esa toma de consciencia de una postura correcta, imprescindible para avanzar de nivel con el método Pilates.

Si bien ambas técnicas se centran en la corrección postural de la columna, el pilates lo hace principalmente fortaleciendo la musculatura y utilizando técnicas de respiración y relajación, mientras que la quiropráctica lo hace mediante la repetición de ajustes vertebrales. Es por esto que,  a más sana esté tu columna y mejor alineada, mejores y más rápidos resultados se obtendrán practicando pilates. Y esta práctica ayudará a mantener los beneficios de los ajustes quiroprácticos.

Referencia: revista yoQuiro n°12, noviembre 2019

 

https://www.fabianamartincentrocorporal.es/pilates-studio.html